viernes, 25 de marzo de 2011

LIBIA ¿ REVUELTA POPULAR ?

LIBIA    ¿ REVUELTA  POPULAR ?

                                                        Por: Dizdira Zalakain

En este artículo se ofrecen enlaces a noticias de fuentes fiables de cuya lectura se concluye que,  en  2009, Gaddafi  presentó un plan que incluía estos tres puntos principales:

1- (Re)Nacionalización de los hidrocarburos.
2- Desmantelamiento de la burocracia ministerial y gestión directa del gobierno a través de órganos populares.
3- Distribución directa y equitativa de los ingresos del petróleo a los ciudadanos.

La cúpula de poder se opuso a este plan y logró que el Congreso Popular votase por un aplazamiento de su puesta en marcha.

Por fortuna parece que el peso ineludible de los hechos y la reflexión están permitiendo rectificar a buena parte de esa izquierda que aplaudía demasiado irreflexivamente las inexplicadas revoluciones norteafricanas y, en especial, la de Libia.  Se llamaba conspiranoicos a los que veían en ellas nuevos casos de golpe de estado blando, organizados por las transnacionales. Como ya en un escrito anterior me referí a un artículo de Santiago Alba para ejemplificar esta postura, hoy vuelvo a referirme a otro artículo suyo, publicado ocho días después, en el que se aprecian notables cambios. No lo hago con el fin de dejarlo en evidencia.  Al contrario, valoro la capacidad de rectificar o de evolucionar en las ideas, y espero  -además-  que esa evolución no se detenga, ni en él ni en nadie.
El primer artículo es del día 24 de Febrero, y el segundo es del 4 de Marzo.
Se aprecia cómo Alba ahora ya acepta que las conspiraciones no son ni fantasías ni excepciones, sino el funcionamiento estructuralmente inevitable de la política internacional. Ojalá algunos lo tuvieran más en cuenta: Herodoto o Tucídides  ya tenían muy claro su papel fundamental para explicar sucesos históricos. También se aprecia que ya no descalifica a Gaddafi de forma tan dura.  Si el día 24 de Febrero consideraba improbable una invasión de la OTAN,  el día 4 la considera un riesgo tan probable que la prioridad del izquierdista es oponerse a ella.  Una prioridad,  por cierto, que coloca por encima de aquella de derrocar a Gaddafi.  Ni que decir tiene, que ya no menciona lo de los bombardeos a manifestantes en Trípoli. Por si alguno, después de todas las evidencias que han ido apareciendo, aun lo pone en duda, puede preguntar a los delegados de la U.E. que visitaron ayer la capital Libia.
Mi agradecimiento y respeto por los que saben rectificar.  Santiago Alba hace honor a su condición de filósofo. No obstante,  la idea que Santiago Alba sigue manteniendo y que muchos de nosotros, sin embargo, no compartimos es que la revolución  contra  Gaddafi  es  realmente  una  revolución.
La idea de que las revueltas populares en Libia poseen un genuino carácter popular,  es decir,  que no han sido provocadas, organizadas, mantenidas por servicios de inteligencia del imperio, es una idea que no sostiene con argumentos.  En su segundo artículo,  repite en varias ocasiones que el pueblo libio tiene derecho a derrocar a Gaddafi.  No voy a entrar a discutir hasta qué punto el puesto que ocupa Gaddafi es legítimo,  es decir,  hasta qué punto emana de la soberanía popular. Digamos sólo que,  como mínimo, es tan legítimo  -si no más-  que  el  del nuestro monarca (Juan Carlos de Borbón).  Quien para jalarle bolas a Gaddafi no tuvo un pelo de borbón… [Nota de quien envía el mail]

Pero lo que voy a intentar demostrar aquí es lo extraño que resultaría afirmar que Gaddafi no goza de apoyo popular en Libia, a tenor de los datos que voy a ofrecer. Es más: tales datos indicarían que son más bien ciertas élites de poder del país las que tendrían motivos para desear derrocarlo.
Si bien podrían buscarse datos en varias áreas de la vida política libia, está claro que el área decisiva es el petróleo. Y aunque se ha repetido hasta la saciedad, recordemos que Libia es la principal reserva petrolífera de África,  y se estima que aún no se ha explotado ni la tercera parte de sus recursos.

La National Oil Company.
1970-1973
La National Oil Company (NOC) es la empresa pública libia encargada de gestionar las riquezas petrolíferas del país. Está controlada directamente por el Congreso Popular Libio. Fue creada por Gaddafi un año después de la Revolución que derrocó al rey Idris.  En 1970 las multinacionales petroleras que se enriquecían libremente con los recursos energéticos libios (Esso, Mobil, Texas Gulf, etc.), fueron obligadas o a marcharse o a acatar unos Acuerdos de Reparto de Producción (ARP).  Un ARP es un acuerdo por el que el estado permite a una compañía petrolera privada operar en su territorio a cambio de pactar un reparto de la producción entre el estado y la empresa privada.

La política petrolera del régimen libio a partir de los 70 consistió en nacionalizar progresivamente más pozos petrolíferos a través de la empresa pública NOC y en pactar  ARPs  cada vez más beneficiosos para el estado con una pluralidad de petroleras de muy diversos países, en lugar de con unas pocas, lo cual parece suponer una clara estrategia de  "divide y vencerás".  No hace falta decir que esto indignó a las transnacionales. Pero lo que realmente colmó el vaso de su imperial paciencia fue el embargo que en 1973 Libia y otros países árabes decretaron contra los países que financiaban la política genocida de Israel contra los palestinos. De entre los países embargados estaba EE.UU.  El embargo se prolongó hasta Marzo de 1974 y el único país que se negó a levantarlo fue precisamente Libia.

1973-1992
Desde entonces, la presión de EE.UU. fue en aumento.  Sólo el apoyo de la URSS libró a Libia de una invasión. En 1982 los EE.UU. decretan un bloqueo comercial a Libia.  En 1984 perpetran un atentado fallido contra Gaddafi. En 1986, ya sin miedo ante la URSS de la Perestroika,  bombardean Trípoli y Bengasi.

1992-1999
A partir de 1992, una vez eliminados los regímenes socialistas del este de Europa, la ONU, controlada -ya sin oposición- por EE.UU. y sus aliados, decreta un embargo a Libia tras considerar a su gobierno responsable del atentado de Lockerbie.  En 1993 lo endurece aún más.  Tras el embargo, en pocos años, la economía de Libia, dependiente totalmente de los hidrocarburos,  se  tambalea.

1999-2009
Ante la situación económica insostenible y la probable inminencia de una invasión como la de Irak,  Gaddafi decide pactar una especie de rendición o tregua,  con EE.UU. y sus aliados.  En 1999 la ONU levanta las sanciones.
En 2004 lo hace EE.UU.  A cambio,  Libia renuncia a su proyecto de generar energía nuclear y, desde 2005, saca a subasta los pozos petrolíferos hasta entonces públicos y establece un nuevo ARP, mucho más ventajoso para las multinacionales.  En ese 2005 anuncia dos subastas,  en 2006 otra  y  en 2007 otra más.
Decenas de empresas petrolíferas,  entre ellas la Repsol (española) se lanzan sobre el gran pastel, y  Gaddafi  es recibido amistosamente por los gobiernos que antes lo declaraban terrorista.
Esta historia es de sobra conocida y puede consultarse en cualquier lugar, por ejemplo en Wikipedia a través de Internet.

2009-2011
Ahora debemos explicar el porqué, de pronto, todo cambia, por qué la denominada "comunidad internacional" vuelve a pedir el derrocamiento de Gaddafi, de ese que hasta ayer era “su amigo” (?).  Mucha gente piensa que es porque ha habido una revuelta cívica.  De entre ellos se distinguen dos grupos:
-Los de derechas, como los articulistas de ABC o El País, piensan que el objetivo de esa comunidad internacional es ayudar al pueblo libio a cumplir sus justas aspiraciones de democracia y libertad. Esto no lo voy a rebatir, porque asumo que los que leen este escrito, se reirán ante semejante explicación.
-Los de izquierdas -como Santiago Alba-, piensan que el objetivo de esa comunidad internacional es aprovechar la justificada revuelta popular para invadir el país y expoliar por completo sus riquezas.

Lo que aquí sostenemos, sin embargo, es que en Libia no ha habido una revuelta que pueda ser denominada “popular y justificada”
De hecho, negamos que la revuelta haya sido popular. Pero para demostrar esto sería preciso recurrir a pruebas fácticas irrefutables. Y esas pruebas son de las que -por desgracia- casi nunca se dispone en sucesos como estos. Tenemos de ello indicios muy claros,  como el repentino e inexplicable potencial militar del que gozan los rebeldes,  y algún otro que se verá a continuación.  Así que nos veremos obligados a demostrar, entonces, que la revuelta no es justificada Lo cual,  en realidad,  constituirá el mejor indicio de que tampoco es popular pues es poco probable que el pueblo se rebele contra sus propios y evidentes intereses.
Las pruebas que presento, como no podía ser de otra manera, proceden de Internet.  Hubiera estado bien poder acceder a la página web de la compañía NOC,  pero  -sintomáticamente-  está caída,  al menos cuando escribo estas líneas. Peeero,  en esta otra página tenemos todo lo necesario:
Se trata de Energy-pedia News, una web dirigida a personas interesadas en el mundo de los grandes negocios relacionados con la energía.  En ella hay una completa recopilación de noticias para inversores y empresarios del sector.  Si pulsamos en el margen,  accederemos a las  News  by  region, desde donde podemos buscar noticias sobre Libia para un determinado año. Nos interesan las noticias desde 2009 hasta hoy. Si les damos un vistazo rápido,  observaremos que menudean las que se refieren a nuevos hallazgos petrolíferos en diversas regiones,  tanto en el desierto como en el mar. También, sobre todo conforme más nos acercamos a nuestros días, figuran noticias sobre rescisiones de contratos de explotación a diversas compañías. Hay un grupo de noticias muy curioso que va desde mediados del año 2010 hasta casi el día de antes de la revuelta, en las que se nos cuenta que BP no hace más que posponer la prospección marítima que estaba anunciada para 2010.  Esto podrá no ser una prueba fehaciente de que BP (British Petroleum) ya tenía conocimiento de que iba a producirse una revuelta  en  Libia…,  pero  -desde luego-  se trata de una notable casualidad.
Pero las noticias que más nos interesan yo creo que son estas tres:

-         25 de Enero de 2009. Gaddafi estudia la nacionalización de las compañias petrolíferas extranjeras.(extractos traducidos de la noticia)
´El líder libio Muammar Gaddafi dijo el pasado miércoles que su país y otros exportadores de petróleo están considerando nacionalizar las empresas extranjeras, dado el descenso del precio del petroleo. (...)  "No podemos adherirnos a las regulaciones de la OPEP porque nuestro sustento depende del petróleo." (...) El principal periódico del estado, generalmente considerado como portavoz del propio Gaddafi,  dijo que el Congreso Popular, el máximo órgano legislativo y ejecutivo, debería votar la nacionalización de las empresas extranjeras en la sesión que tendrá lugar dentro de unos días. (...)  "Los países exportadores de petróleo deben tender a la nacionalización (...) No nos podemos permitir vender a precios tan bajos."  Los rumores sobre nacionalización comenzaron a raíz del informe para 2008 de la NOC,  cuyos expertos sugerían la necesidad de modificar la política basada exclusivamente  en  ARPs.  Algunos diplomáticos afirmaron que se trataba de una amenaza para presionar a las empresas petrolíferas,  de cara a las próximas negociaciones.

-         16 de Febrero de 2009. Gaddafi instó a los libios a que apoyen su plan para recuperar los ingresos del petróleo.  (extractos traducidos de la noticia)
´El líder libio Muammar Gaddafi pidió el sábado a los libios que le apoyaran en su propuesta de destituir al gobierno y entregar los beneficios del petróleo directamente a los 5 millones de ciudadanos del país. Su plan de entregar los ingresos del petróleo directamente a los libios se ha encontrado con la oposición de los funcionarios de altos cargos, quienes se verían expuestos a perderlos,  de producirse la purga que Gaddafi quiere llevar a cabo para terminar con lo que él denomina  “estado de corrupción persistente y generalizada”.  Personajes como el Primer Ministro Al-Baghdadi Ali al-Mahmoudi y el Gobernador del Banco Central, Farhat Omar Bin Guidara, advirtieron a Gaddafi en Noviembre que su proyecto terminaría dañando la economía del país miembro de la OPEP.
"No tengáis miedo de tomar directamente el dinero del petróleo y la responsabilidad de crear las estructuras de gobierno necesarias para el bien de nuestro pueblo",  dijo Gaddafi a los representantes del Congreso Popular Libio.  El Congreso Popular es la espina dorsal del régimen de la Yamahiriya Libia.  Constituye el máximo órgano ejecutivo y legislativo. Representa al pueblo regional y localmente,  y vota las leyes   las decisiones políticas del gobierno. (...)  Muchos libios afirman que no se han beneficiado del aumento de la producción petrolífera y de la inversión extranjera desde que en 2003 terminó (...) su aislamiento internacional. (...).  "La administración ha fallado y la economía estatal ha fallado. Ya está bien. La solución es que nosotros los libios nos apropiemos directamente del dinero del petróleo y decidamos qué hacer con ese dinero",  dijo Gaddafi,  en un discurso retransmitido por la TV pública libia. Gaddafi urgió a una profunda reforma de la estructura y funcionamiento de la burocracia gubernamental, afirmando que el sistema ministerial tenía que ser desmantelado ´para librar a los libios de la corrupción y la mala gestión´.  "Estos ministerios deben devolver al pueblo la propiedad de todas las escuelas, fábricas, granjas, de todas las empresas públicas   el dinero del petróleo."  (¿ Qué tal ?  Me trajo recuerdos de cuando los miembros de la Asamblea Nacional (venezolana), acicateados por algunos burócratas, y manipulados por “asesores” de diverso pelaje, convirtieron aquel proyecto de Reforma Constitucional en “un arroz con mango” difícil de digerir por el pueblo, que se configuró en la primera derrota que la oposición le propinó a Chávez) [Nota de quien envía el mail.]

-         4 de Marzo de 2009. El Congreso retrasa el plan de reparto de petróleo de Gaddafi.  (extractos traducidos de la noticia)
El Congreso Popular de Libia (...)  ha votado retrasar el plan de Gaddafi,  de disolver el gobierno y entregar el dinero del petróleo directamente al pueblo. (...)  Existe una inusitada atmósfera de oposición entre los altos cargos del gobierno, que consideran que semejante plan causará estragos en la economía nacional,  provocando el descontrol de la inflación y la fuga de capitales. El propio Gaddafi advirtió a los libios que el plan, que prometía rentas de hasta 23.000 dólares anuales para el millón de ciudadanos con menores ingresos,  podría provocar al principio un cierto caos.  "No tengáis miedo a experimentar nuevas formas de gobierno", les  dijo,  antes de proceder a la votación   advirtió:  "Este plan es para ofrecer un futuro mejor a nuestros hijos.  Si lo hacéis fracasar,  yo me lavaré las manos, y entonces será responsabilidad vuestra lo que suceda" (...).  En las votaciones efectuadas (...)  sólo  64  de  los  468 miembros  del  “Congreso del Pueblo” votaron por el plan de apropiarse del dinero inmediatamente.  251 aceptaron el plan ´en principio´,  pero pidieron que se retrasara hasta que fueran tomadas las medidas apropiadas. (...).  Esto permitiría retrasar el proyecto, por lo menos unos cuantos meses, dando así tiempo a desactivarlo.

Creo que la lectura de estas tres notas sorprenderá a más de uno.  El  Gaddafi “tirano, estalinista, napoleónico, pro-burgués y capitalista” del que nos han hablado los medios de izquierda aparece aquí,  en estas noticias, escritas por y para consumo -más bien privado- de capitalistas,  como un radical comunista dispuesto a cargarse hasta el aparato 
burocrático de su gobierno   a realizar un reparto directo de la riqueza nacional.  Vemos cómo la oposición a Gaddafi surge precisamente de entre las élites políticas   no del pueblo. Vemos cómo el Congreso Popular logra aplazar unos meses el Plan de Gaddafi  de repartir la riqueza directamente al pueblo,  una vez nacionalizado -otra vez-  el petróleo. Y vemos cómo,  tras esos meses,  aparecen grupos armados dirigidos por un ex-ministro afirmando  “representar al pueblo”. ¿Alguien puede creer que el pueblo libio va a oponerse a un Plan como éste?, va a levantarse en armas para pedir la cabeza de quien se ha atrevido a proponer la nacionalización del petróleo y el reparto directo de sus beneficios a todos los libios ?

Leyendo estas noticias ¿ podría todavía un marxista mantener que las revueltas en Libia,  o,  mejor dicho,  que el golpe de estado en Libia,  es “popular”   “ justificado” ? …. !!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario