Mostrando entradas con la etiqueta Intento Golpe de Estado 2013. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Intento Golpe de Estado 2013. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de junio de 2013

Otra llamada más !!

En el material audiovisual, la diputada opositora manifestó que “Ramón Guillermo Aveledo le ha dicho al Departamento de Estado que el fin es provocar y acentuar una crisis para un golpe de Estado o un autogolpe”

El dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Jorge Rodríguez, presentó este miércoles un audio donde la diputada opositora María Corina Machado (MCM) reveló los planes desestabilizadores promovidos por la Mesa de la Unidad Democrática.

En el diálogo que sostuvo con el historiador Germán Carrera Damas (GCD), la diputada derechista expresó que el secretario general de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, expuso ante el Departamento de Estado de Estados Unidos que el objetivo era provocar una crisis en el país.



“Ramón Guillermo Aveledo le ha dicho al Departamento de Estado que la única manera de salir de esto es provocar y acentuar una crisis. Un Golpe de Estado o un autogolpe, o un proceso de atornillamiento y domesticación donde se genera un sistema de control social total”, expone en el audio María Corina Machado.
Asimismo, la diputada lamentó la reacción que tuvo el secretario general de la MUD ante la reunión que sostuvo el canciller venezolano Elías Jaua Milano con el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry. En ese sentido, calificó como terrible las declaraciones de Aveledo, quien expresó que “le parecía maravilloso que se restablezcan relaciones”.

A continuación el Correo del Orinoco le ofrece una transcripción parcial de la conversación telefónica, revelada este miércoles por representantes del Partido Socialista Unido de Venezuela:
MCM: La reacción de Guillermo Aveledo a la reunión de Jaua con Kerry a mi me parece tan terrible, osea la respuesta ¿cuál fue? “Nos parece maravilloso que se restablezcan relaciones porque nosotros queremos que Venezuela pueda tener relaciones con todos los países”. No por favor.
Ademas que más inoportuno, ademas yo tengo una indignación porque he debido haber ido antes al Departamento de Estado, he debido haber ido, ¿Sabes? Hemos debido hacer otras cosas. Uno se tiene que sentar con los actores claves llevándole información clave, que el Congreso reaccione. Osea que puede ser que aquí esté pasando lo que está pasando en Venezuela y la gente no se entera, porque el Departamento de Estado no le parece que esto es grave.
O porque no tiene la más remota idea que hacer con Chávez y con el chavismo. Ellos tienen muchísimo miedo (la MUD), temen que yo vaya y me reúna con el Departamento de Estado, con los senadores o con personas que puedan tener capacidad de influencia y posicionar una línea radical, como me califican, confrontaciones no dialogante, no electoral.
GCD: Maravilloso ¿No?
MCM: ¿Que tal? Ahora que me entere yo, Ramón Guillermo Aveledo le ha dicho, Sí señor, Ramón Guillermo Aveledo le ha dicho al Departamento de Estado que la única manera de salir de esto, es provocar y acentuar una crisis. Un Golpe de Estado o un autogolpe, o un proceso de atornillamiento y domesticación donde se genera un sistema de control social total.
GCD: Se está poniendo bajo el amparo del imperio ¿No? ¿Ramón Guillermo?
MCM: Sí señor, y no solamente Ramón Guillermo, sino el grupo que está alrededor de Capriles. Entonces yo le digo, miré profe, es muy duro porque yo por ejemplo me fui a Washington y Ramón Guillermo va la semana que viene y el decidió ir a raíz de una conversación que tuvimos conmigo, porque ¿Qué es lo que pasa? Porque él no quiere que yo me encargue del tema internacional, y ya dijo en la mesa que un requisito, un elemento, un punto de honor para que él conserve y sea el secretario general de la MUD es que, la coordinación de todo lo internacional la conserve él. Osea el quiere los dos sombreros, así señor, como lo escucha. Me quieren sacar.
GCD: Pero eso es una grosería
MCM: No, no. Una grosería. Entonces yo le digo, y después agarró y me dijo y además mira, yo si creo que ha habido muchos logros en estos tiempos, pero tu tienes que reconocer que estos logros de ahora es producto del trabajo que se hizo antes y que el contexto cambió.
Yo, no si, si. Seguramente el contexto cambió. Eso es lo que hay, lo que dice, las cosas que dice. Yo lo escuchaba y yo decía, yo no me imaginaba la mezquindad y la pequeñez en un hombre que yo le he tenido tanto respeto siempre ¿No?
GCD: Oye, eso que me estas diciendo, yo le he tenido sentado allí. Y él medio esa impresión también
MCM: Hay gente que dice que es machista, ojalá fuera machista, pero yo creo que es peor que eso. Yo creo que el tiene una estrategia distinta a la que yo represento y el piensa que es peligroso tenerme a mí como un electrón libre, legitimado, diciendo lo que me da la gana y además diciéndolo en nombre de la Mesa de la Unidad.
Porque nosotros tenemos que elevarle el costo político a estos vagabundos, empezando por los gringos y siguiendo por los colombianos y los brasileros, que bueno, esos si se llevaron el premio, el récord, osea el Nobel, el Oscar.
GCD: Pero tienes que pisarte la lengua
http://youtu.be/8oDahqEUSlE

Texto/Yenderth Alcalá

sábado, 1 de junio de 2013

Maduro, digno hijo de Chávez, en una campaña admirable y al filo de la navaja

Por:  | 



Qué difícil ha sido mantener nuestra revolución en medio de un silente zarpazo.

Sólo una imaginación privilegiada salva al pueblo en dificultades terribles. Con una imaginación privilegiada y con audacia. Lo peligroso de hacer realidad una ingente tarea, como mantener a flote esta revolución, es no poderle inyectar la fuerza de un gran destino, un rumbo glorioso, un ideal supremo y victorioso. Algo que nos haga sentir cada día que hasta el sabor del sueño es diferente.

En política, el líder, el orientador, el hombre que dicta las pautas es fundamental. Y hace falta igualmente tener un pueblo sabio y preparado, noble y aguerrido, porque sin pueblo con tales valores no hay rumbo ni ideas que valgan. Bolívar no tuvo pueblo que lo defendiera entre 1825 y 1830; él intentó crearlo, pero le faltó tiempo, le faltaron también líderes de su altura, maestros.

Decía José Martí que a veces se cuenta con el líder pero falta el pueblo preparado, y que en otras ocasiones se tiene al pueblo preparado pero se carece del líder.
En Venezuela en 1958, el pueblo estaba preparado pero faltó el líder. En 1998, con un pueblo horriblemente frustrado apareció un líder que le dijo: “¡Levántate Lázaro!”
Y aquel Lázaro comenzó a dar pasos vacilantes y a abrir los ojos, y a dar tumbos en medio de la tormenta. Aquel Lázaro estuvo un tiempo confuso, indeciso, y poco a poco se fue irguiendo como un sólido guerrero y enfrentó a la canalla internacional durante los avatares del 2002, y hoy ese Lázaro está un poco ensimismado, aterido de dolor y de cierto desconcierto ante la insólita desaparición de su creador.

Fue así como el comandante Chávez pudo poner en movimiento un gran sector petrificado de Venezuela, que desde hacía siglos no sabía de patria ni de soberanía, de dignidad ni de justicia, y con él pudo lograr el milagro de una conjunción de valores que pudieron sacar del letargo, de la inopia, de la incuria a la América Latina toda. Pero la obra todavía sigue inacabada. Ha quedado ahora en manos de millones de seres que han estado diciendo: “Yo Soy Chávez”, “Yo Soy Chávez”, “Yo Soy Chávez”,...
En verdad que hay un sentimiento de lo que es ser como Chávez, pero obrar como él, abrir caminos como lo hacía él, ser certero en los actos de valor supremo, tener la fuerza infinita de su genio y de su ingenio no se consigue sencillamente por la sencilla suma de todos los compatriotas que le siguen y que le aman. La suma de todas las partes no llega en este caso al total de su dimensión humana, creativa y universal. En plena batalla nos mataron al líder.

Ahora bien, la antorcha de su lucha la ha tomado con mucho valor y decisión el amigo Nicolás Maduro, y lo que nos corresponde es seguirle, obedecerle y marchar a su lado con todas nuestras fuerzas y con toda nuestra determinación.

Debemos decir que para el mar de dificultades, acumuladas durante siglos, el Presidente Maduro en el corto tiempo que le ha tocado gobernar lo ha hecho admirablemente, lealmente, valientemente. Y en nuestro papel, en la responsabilidad que tenemos para con la patria, no basta con sólo criticar y debatir, y convertir ahora a la revolución en un barullo de fantasías y de agudezas meramente delicuescentes, sino sobre todo trabajar, trabajar, trabajar, sin que nada nos distraiga, sin que nada nos vaya a desviar de nuestro proyecto; avanzando siempre contra viento y marea hacia la consecución de los propósitos sagrados y sublimes, anhelados y definidos por nuestro Comandante Eterno. Cada uno de los que dicen Yo Soy Chávez, debe encontrarse un guerrero capaz de resistir todos los embates de la canalla y estar dispuesto a batallar hasta el último aliento de nuestras vidas.

Yo lo confieso sin que me quede nada por dentro: un campesino vale más y es más útil para el país que mil agudos intelectuales. Que se vayan a la mierda los criticones de todas las horas que son incapaces de hacer una obra loable, un acto de justicia o de valentía en todas sus largas y divagadoras o divagantes vidas.

Luego de esta larga noche de penas y desconciertos, reviso los últimos meses de trabajo y descubro la certeza genial de Chávez al elegir a Maduro como su sucesor. Qué pesada carga, que cruz tan descomunal la que Maduro se ha echado sobre sus hombros. Y cómo la ha sabido arrastrar, cómo la ha llevado hasta hoy, con el desgarro del dolor que le destroza, siempre echando de menos al genio aquel que tuvo a su lado, que todo lo entendía y que todo lo sabía cuando llevaba las riendas de su gobierno. Maduro ha dado la talla, la está dando, y no seamos mezquinos y reconozcámoslo, coño.

Finalmente sobrepongámonos con pasión y con todos los cojones de nuestra alma, al silente sopor de esa pérdida inconmensurable que durante un tiempo nos mantuvo paralizados por el estupor y por el sufrimiento. Dejemos ya de seguir ensimismados en esa pérdida pavorosa en la que nos dejó el Comandante, y dejemos de caer en una diatriba fatigante de culpas y condenas.

El enemigo está allí acechando como una marmota herida, esperando a que nos destrocemos en la vorágine de adversidades que de siempre han pendido sobre nosotros. Serenidad, claridad y jamás perder el objetivo último de esta lucha que es la misma de Bolívar. Salgamos de la conmoción y entonces seamos tal cual como era aquel portento de amor y de acero: puro corazón, puro valor, pura conciencia, puro fuego sagrado, ejemplo de fortaleza y coraje. No hay otra, queridos compatriotas. No hay otra.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Canciller Jaua lamenta que presidente de Colombia haya recibido a Capriles

NOTICIAS

Elias Jaua
Como una mala señal para las relaciones entre Venezuela y Colombia calificó el canciller venezolano, Elías Jaua, el encuentro entre el presidente neogranadino, Juan Manuel Santos, y el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles.
A su salida de una reunión de trabajo con el alto mando político y el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, el canciller lamentó que el mandatario colombiano haya dado un paso que conlleve al descarrilamiento de las relaciones entre ambas naciones.
“Es lamentable que un Gobierno y un pueblo como el de Venezuela –dijo– que están haciendo esfuerzos para que se consiga la paz en Colombia, reciba como respuesta de las instituciones del Estado colombiano el aliento y el estímulo a quienes desean desestabilizar la paz en Venezuela”.
Agregó que dicho encuentro “tal vez sea el inicio de una nueva escalada desde Bogotá para minar las relaciones entre Venezuela y Colombia”, al tiempo que subrayó que el Gobierno venezolano no quería creer que la conspiración alcanzaba los altos cargos del Gobierno colombiano, y sin embargo hoy se ha develado.
Desde el Palacio de Miraflores, Jaua alertó al pueblo venezolano del posible inicio de una escalada en Bogotá para afectar la estabilidad política en Venezuela.
Este miércoles el excandidato presidencial y gobernador del estado Miranda sostuvo reuniones con el Parlamento de Colombia y el Presidente de esa nación, Juan Manuel Santos, en lo que denomino su “gira” por instancias internacionales.
A la par de esta visita, habitantes del estado Miranda protagonizaron una protesta para denunciar la ausencia del gobernador del estado y exigir su renuncia inmediata.

sábado, 25 de mayo de 2013

Mario Silva, James Bond, Forrest Gump y Salazar ‘el espía’ Como alguien dijo: “El problema no es que mientas, el problema es que ya no te creo”.

Como alguien dijo:  “El problema no es que mientas, el problema es que ya no te creo”

Mario Silva, James Bond, Forrest Gump y Salazar ‘el espía’

Eduardo Rothe | Miércoles, 22/05/2013

Les voy a confesar una vaina, me encanta escuchar una grabación ilegal, ver un video donde un dinero sucio cambia de manos, enterarme de la vida oculta de los políticos…esas revelaciones que ofrecen una familiaridad canalla de ojo de cerradura sobre lo que pasa detrás de las honorables fachadas de la política. Pero no soy tan ingenuo para creérmelo todo, ni tan pendejo como para caer a la primera.
En 1994, en la película “Forrest Gump”, vimos al actor Tom Hank hablar con dos presidentes difuntos, Lyndon B. Johnson y Richard Nixon. Y luego vimos al autor de ese milagro digital recibir un Oscar por su hazaña tecnológica y en la ceremonia advertir al público sobre los “riesgos políticos” de esas nuevas posibilidades de la realidad virtual: “Para que nunca lo olviden, dijo, les voy a enseñar algo puramente virtual”, se bajó los pantalones y mostró el culo a los presentes y millones de televidentes. Durante 20 años los grandes medios me lo han recordado una y otra vez con el sospechosísimo atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, las “armas de destrucción masiva” y la complicidad de Sadan Hussein con Al-Qaeda, los “pistoleros de Puente Llaguno”, los campamentos de las FARC en Venezuela inventados por Uribe, el atentado de Atocha falsamente atribuido a la ETA por Aznar, el montaje de la falsa plaza de Trípoli por Al-Jazeera, el falso comunicado de la FANB publicado por Capriles, etc.
¿HOJILLA O PRESTOBARBA?


Ahora aparece el audio, publicado con bombos y platillos por la oposición venezolana, de una supuesta conversación de 50 minutos, sin principio ni fin, sostenida el 16 o 17 de abril entre el animador del programa “La Hojilla” Mario Silva y un tal Palacios, cubano. Se trata de un largo catálogo de chismes sobre los intríngulis (“razones o motivos ocultos y últimos de algo”) del gobierno bolivariano y algunos de sus notables.

Me tomé la molestia de leer la transcripción y encontré varias curiosidades; el supuesto cubano del G2 no conocía el nombre de la entonces directora de la Policía Nacional Bolivariana, Soraya El Achkar, ni parecía saber del SENIAT y CADIVI. El supuesto Mario Silva dice que sostuvo, el día anterior, una “conversación de inteligencia” con dos oficiales cubanos “en Fuerte Tiuna”… y refiere repetidas conversaciones con Fidel, quien incluso le habría dicho cosas que no dijo a Chávez (?); y uno se pregunta ¿Qué coño hace Mario Silva, con tan buenos contactos, hablando con un esconocido que no sabe nada?

Otra curiosidad: “Mario Silva” habla de un inexistente video donde Chávez habría dejado sus razones para proponer a Maduro: “Pero mi Comandante, si iba a dejar todo bien atado, tiene que haber grabado ese video. Tiene que haberlo grabado”. Resulta que “Todo atado y bien atado” fue la expresión del dictador Francisco Franco (“Caudillo de España por la gracia de Dios”) cuando se refirió a sus disposiciones finales: es improbable que alguien, sin saberlo, usara esa expresión, e imposible que un antifascista como Silva, sabiéndolo, la utilizara para Chávez. Tengo para mí que el autor del montaje es español, o estudió en España.
LOS OBJETIVOS

Además de los muy genéricos y manidos propósitos de derrocar a Maduro, infamar a Cuba, dividir al chavismo, desprestigiar a sus personalidades, ¿Cuál es el objetivo específico de semejante lluvia de bombas?

El montaje tiene como propósito central arrojar dudas sobre la transparencia del CNE y las elecciones presidenciales del 14A, reforzar la vieja y muy puteada tesis del fraude electoral, monotema y razón de vida del doblemente derrotado Capriles Radonsky. Esta vez sería un chavista quien denuncia las fantasmagóricas irregularidades: la misma tesis cachicorneta, pero con piquete al revés.

EL  ESPÍA  QUE  ME  AMÓ …


No dudo que el MOSSAD tenga sus garras metidas en la conspiración contra Venezuela, pero su fuerte son las operaciones encubiertas y no suele permitirse semejantes chapuzas. Esto parece un trabajo artesanal de Madrid-Miami con Salazar El Espía, algo que le vendieron al Espía-Que-Me-Amó quien, después de anunciarlo y convocar una rueda de prensa al final reculó porque se le veían las costuras: de hecho, 9 dirigentes de la MUD se negaron a ser los padrinos del “monstruico”…  y  el palo embarrado le tocó al incalificable Ismael García, siempre listo a comprometer el honor que no tiene y la dignidad que no le queda. 

Como alguien dijo:  “El problema no es que mientas,  el problema es que ya no te creo”.

viernes, 10 de mayo de 2013

EL GOLPE LENTO (Piano, piano…)


EL  GOLPE  LENTO (Piano,  piano…)

                           (No  tenemos  miedo)

                                        Javier Del Valle Monagas Maita (*)

No intervendrán directamente.  No tienen la capacidad, ni los recursos económicos, ni las bolas para tal fin.  El plan es otro.  ¿Recuerdan  aquella frase?: ”Este esquema exitoso lo utilizaremos en otras regiones”. Esas palabras las dijo el monigote que funge de presidente del imperio sionista-yanqui después del asesinato de Gadafi  y  la ocupación de Libia por las tropas mercenarias asistidas  y  pagadas por ellos,  y las sabandijas de gobiernos derechistas de Europa.
      No nos caigamos a mentiras, estratégicamente Venezuela es más importante que Libia y Siria desde todo punto de vista.  Más aun, con el peligro político de nuestra medio-revolución,  que aunque es débil,  pesa  como ejemplo para otras naciones  y  sirve de referencia a nivel global para quienes quieren ir más allá.  Si a eso sumamos que el imperio no quiere pueblos prósperos,  saludables,  educados y estables económicamente. ¿Saben que -entre otras cosas- esa estabilidad fue una de las principales causas o razones para atacar a Libia,  Irak,  Siria?  ¿Por qué?  Los recursos de esos pueblos no van al imperio,  entonces los invaden,  se los arrebatan  y  listo el imperio buchón y los pueblos miserables.  Así de simple como se lee y se escribe.
     Estoy seguro que para propios y extraños, no son desconocidas las ingentes cantidades de recursos en monedas inorgánicas (léase dólares) que se le están inyectando desde antes del año 1998 a los sectores que rigen a la opodricion en Venezuela.  Saben que eso no es casual, ni gratuito, ¿verdad? Después de dar muchas vueltas,  de buscar y rebuscar líderes, no encontraban alguien que fuera lo suficientemente estúpido y a la vez tan atractivo para las fuerzas capitalistas sanguinarias y económicas, por su ascendencia y afinidad religiosa con el sionismo judío internacional,  hasta que toparon con un joven drogadicto,  homosexual,  de trayectoria fascista,  sin arraigo nacional,  sin sentimientos hacia el pueblo,  de vida fácil  y  capital heredado sin esfuerzo ni trabajo,  amante de la vida alegre y probado ya en una organización de ultra derecha y nazi fascista como TRADICIÓN, FAMILIA Y PROPIEDAD. Cuyo conductor en Venezuela es un energúmeno,  probado en todas las lides de criminalidad como Alejandro Peña Esclusa,  quien se destacó como secuestrador, timador y estafador durante su juventud,  y en su vida adulta hasta hoy.  Me refiero a  ENRIQUE  CAPRILES  RADONSKI.
Un infeliz cuya visión del mundo y del deber,  no va más allá de algunos caprichos e ilusiones de ser presidente.  Un consentido de mamá y papá,  cuya única virtud es pedir por esa boquita.  La misma boquita por la que fue preso por cometer actos lascivos  y  reñidos con la moral pública,  dentro de un vehículo a su compañero de correrías  Armando Briquet.
       Ahora bien ante la avalancha de problemas del capitalismo mundial,  el petróleo venezolano se hace imprescindible para el imperio.  Más aun cuando gran parte de ese petróleo es vendido a la potencia económica emergente, China.  Mientras Venezuela le rompe el esquema de sometimiento y decide ser soberana y dueña de su diplomacia y demás riquezas naturales, conformando un bloque regional político, económico y hasta social,  con las demás naciones del continente sur,  para ser independientes de poderes externos.
     Esta decisión ha costado golpes de estados,  amenazas,  campañas de descréditos,  acoso militar,  político  y  económico,  entre otras amenazas y violaciones de derechos  y  soberanías nacionales.
       Lo peor que le pudo pasar al imperio Sionista-yanqui fue el fracaso del golpe de estado del año 2002.  Allí quedó en evidencia ante el mundo y provocó una reacción más estricta del gobierno venezolano y su pueblo.   Hoy con ese panorama,  el imperio se ha ingeniado un nuevo método de ataque,  de golpe de estado lento,  pero continuado.  El mismo en el cual los medios de desinformación o mediáticos,  distorsionan la realidad,  siembran cizaña en el pueblo,  promueven la violencia,  introducen mercenarios asesinos dentro de Venezuela,  se alían con el poder económico nacional e internacional para especular,  esconder los productos básicos,  sabotear la industria petrolera,  y  otras  empresas de servicios básicos como electricidad y gas doméstico.
       Lo último en la escalada de guerra es desconocer los poderes públicos legítimamente constituidos. En esto cuentan con el concurso público y abierto del gobierno estadounidense,  desde el presidente para abajo,  los cuales descaradamente opinan  y  se inmiscuyen en los asuntos internos propios del país.   Así alimentan una escalada de violencia  y  muerte que ha cobrado la vida de centenares de venezolanos,  y  daños a la propiedad pública y privada.  Apoyados por canales de televisión privados y prensa escrita que incitan descaradamente a la violencia y al odio,  lo que ha ocasionado una enfermedad mental colectiva en quienes se dicen seguidores de la oposición  y  que ha contribuido a que se sienta en el Ambiente nacional un pesada cortina de rabia  y  violencia,  que piensan explotar en el momento que juzguen conveniente.  Incluso,  ya se ven agresiones colectivas a artistas, políticos, y personas que piensan diferente a esos locos disociados, en lugares públicos,  restaurantes,  viviendas particulares  y  sitios de distracción  o  descanso.  Incluso hay dentro de esa televisión  y  prensa escrita agentes pagados por el imperio sionista yanqui,  para generar matrices de opinión  e inducir los actos de violencia.
     ¿Qué es lo que buscan?  Que se caldeen lo suficiente los ánimos colectivos,  que la violencia política se apodere del pueblo,  para luego activar a sus mercenarios paracos colombianos sembrados en el país con la colaboración de narco terrorista Álvaro Uribe Vélez,   lo que sería usado como excusa para justificar una intervención extranjera en el país  (recuerden Libia, Siria)  justamente lo que hacen ahora Capriles Radosnki,  María Corina Machado,  los denominados líderes de la MUD,  es fortalecer la campaña para que eso se cumpla lo más pronto posible con el apoyo Sionista-yanqui, para ir luego a lo que sería la etapa culminante:  intervenir bajo el manto cómplice de la ONU,  de la OEA.  Falta ver como reaccionaremos como pueblo.  ¡Cuidado  y  se llevan su sorpresita!
      A eso obedecen los viajes de los diputados y lideruchos de la opodrición. Esa es la razón de la reacción del aparato de gobierno yanqui en su totalidad, por eso opinan los criminales españoles hambreadores de su propio pueblo, por eso se exacerban los malditos del gobierno judío de Israel  y  movilizan al MOSSAD en la región caribeña,  en coordinación con la CIA.  Por eso crearon una oficina exclusiva de inteligencia solo para Venezuela y Cuba.  Mientras tanto los que somos el pueblo revolucionario, nos  preparamos.

domingo, 5 de mayo de 2013

Como se ve las malas intenciones.


A Nicolás Maduro hay que tumbarlo ya


A Nicolás Maduro hay que tumbarlo ya

                                               Por  Carlos Jesús Rivas Pérez

El titular suena como descarnado,  pero ESA ES exactamente la orden que han recibido  lasmarionetas opositoras de Venezuela,  desde el norte,  de organismos internacionales
como el  FMI   y   de muchos países  interesados en que el nuestro no siga siendo unareferencia política  y  social para el mundo.  Todos ellos saben que Maduro es tan‘peligroso’  como el mismo Chávez,  que su gestión tiene la orientación del  ‘SocialismoBolivariano’  que tanto les carcome la mente a los gringos  y  que hasta ahora no hanpodido dar al traste con su desarrollo.  Que la visión de país que tiene Nicolás lo llevaríaa repetir la presidencia cuantas veces quiera  y  hasta presentar candidaturas socialistasalternativas como las de Elías Jahua,  Jorge Rodríguez  y  Jorge Arreaza,  sin el menor
peligro de perder la continuidad revolucionaria.

Por todo eso y más,  es que la canalla internacional está cayendo en el desespero de vercómo saca de la presidencia,  a como dé lugar,  al compañero Maduro.  Por supuesto,  son
extremadamente peligrosos  y  no repararán en moral o ética alguna,  para tratar desacarlo de allí  al costo que sea.  Saben que el tiempo apremia y que cada día depresidencia del “autobusero”,  es un espacio más que pierden.  Que es la hora de sacarlo  o  todo estará perdido para siempre,  para el capitalismo  y  el fascismo en Venezuela.

Saben que sacar a Maduro por cualquiera de sus métodos o vías,  generaría ungigantesco desorden social  y  político en el país,  que sería el caldo de cultivo ideal parala intervención de las ratas yanquis en la patria de Bolívar.

El primero que tiene que tener las alertas en su máximo nivel es el propio gobierno.  Nopuede correr el riesgo de dejarse sorprender de ninguna forma  o  manera.  En segundo
lugar,  hay que  hablarle,  escribirle  y  utilizar toda forma de comunicación que seanecesaria,  para hacerle llegar las alertas a todo el pueblo.  Y no exagero si digo quedeberíamos estar planteándonos hasta la lucha armada desde los barrios.  Los  ‘pata en elsuelo’  tenemos la mala costumbre de que nos gusta morir por la patria.

Vamos Nicolás,  pie firme,  mente clara  y  corazón patriota.  Estamos en las horas de lasdefiniciones.  Llegó el momento de vencer o morir,  pero necesario es vencer.  Nopodemos vacilar ante nada.  No podemos dejarnos provocar por la escoria política de laAsamblea Nacional,  ni por una persona que tiene signos claros de enajenación mental comoCaprichito.  Todos ellos sólo son el caballo de Troya  utilizado por  los  verdaderos enemigos del pueblo de Venezuela.

Ya por fin la realidad les enseñará que el Chavismo no se acababa matando a Chávez,  nisacando a Maduro.  Que es como decía Alí:  Si al pueblo lo pisan por un lado,  por el otro
se levanta.  Y pelearemos cuantas veces quieran  y  en cualquier escenario.  Estamosresueltos a seguir teniendo Patria.
  ¡VIVA CHAVEZ,  VIVA MADURO,  VIVA VENEZUELA!

martes, 30 de abril de 2013

Teoría de la suposición de resultados


Teoría de la suposición de resultados

Por Mercedes Chacín
Desde que el voto en Venezuela es automatizado la oposición ha inventando las mil y una teorías sobre fraudes electrónicos y han hecho de todo para sacar al chavismo del poder. Un golpe de Estado de 48 horas, un sabotaje petrolero de más de dos meses, huelgas de hambre ficticias y reales, decenas de multitudinarias marchas, deserciones de militares en plazas públicas, asesinatos selectivos, escasez artificial y no artificial de productos… Han inventado teorías fantásticas sobre fraudes electrónicos vía satélite, vía cable submarino, vía bombillos cubanos, vía redes sociales, vía tuits, vía afiches, vía desprestigio de líderes chavistas y vía láctea.
El referéndum presidencial del 15 de agosto de 2004 fue especialmente señalado por el fraude. En aquel momento arguyeron la teoría del cisne negro de Tulio Álvarez, de unos topes de 100 mil votos que luego se convertían en neuronas asesinas, un satélite ruso que estaría interviniendo las comunicaciones (raro que no han nombrado los satélites nuestros), un disco duro que blandía Pablo Medina a troche y moche o las pruebas “irrefutables” que Henry Ramos Allup aún está recopilando.
Todas las elecciones que se han hecho en el país han sido puestas en duda por la oposición. Todas. La diferencia ahorita es que el chavismo ganó por una diferencia que a ellos les parece “sospechosa”. Y por ello desconocen a la mayoría. La mayoría es mayoría solo si es a su favor. Ejemplos sobran. Varias gobernaciones han pasado de manos chavistas a manos opositoras. El quid del asunto está en que pasen de manos opositoras a chavistas.
El conservador diario venezolano El Universal, abrió ayer su primera página con unas cuentas del “matemático y estadístico” Alfredo Weil, directivo de Esdata. Su teoría es tan avanzada como la del cisne negro, tan fuerte como el disco duro de Pablo Medina y tan veloz como las pruebas de Ramos Allup. La misma consiste en suponer todo. La podríamos llamar la Teoría de la Suposición.
Con base en la Teoría de la Suposición, Weil sostiene: “Si tomamos los datos oficiales del CNE y analizamos los centros de votación con tres o más mesas, es decir, 79,23% de los votantes, encontramos que Capriles gana por medio millón de votos. Luego, si vas a los centros con dos mesas, pierde por 332 mil. Pero si juntas esos dos factores, más los votos en el exterior (50 mil), Capriles se va arriba con 263 mil. Ahora, cuando contabilizas los centros con una sola mesa (por encima de 5 mil, un 8,86%) Maduro gana por 477 mil. En el resto del país (91,14%) el triunfo es para Capriles”. Ovación de pie.
Alfredo Álvarez, perdón, Tulio Weil, perdón, Henry Medina, perdón… ¿Quién dice qué cosa? ¿Qué hemos hecho para merecerlos? Que los técnicos de la oposición del CNE, que firmaron todo lo que firmaron y trabajaron todo lo que trabajaron, los perdonen. Sigamos.
Fuente: http://www.ciudadccs.info/?p=416703

De un joven extremista de izquierda a uno de derecha


De un joven extremista de izquierda a uno de derecha

Por Eduardo Rothe
No voy a creerte nada, ni espero que tú me creas, pero escuché decir que, antes del 11 de Abril de 2002, los viejos jefes guerrilleros que estaban con o contra Chávez se reunieron en secreto para hacer un pacto de caballeros: cada quien haría lo que tenía que hacer, pero se daban la palabra de no ser, personalmente, ni perseguidores ni verdugos unos de otros. Parece que cumplieron, allá ellos.
Nosotros no nos conocemos y no hay pacto posible entre nosotros y, de paso, no me importa si actúas por convicción o interés, por ideas o por dinero: ese es tu problema, las balas no distinguen, ni cuando van ni cuando vienen.
Lo que te voy a decir es lo siguiente: haz lo que tengas que hacer pero no hagas el ridículo. No te pongas en plan de oprimido para justificar lo que haces, ni en plan de víctima cuando te suceda algo. A mi me da pena ajena cuando hablan de dictadura y de agresión oficial, como si este gobierno, en todos estos años, disponiendo de cuerpos de seguridad, de un ejército y una milicia (y de paso con extremistas como yo) no los hubiera reventado si hubiera querido, cuando y como le diera la gana. Deja la quejadera para los políticos, los periodistas y las ONGs, que para eso les pagan.
Tampoco me vengas con el cuento de la inseguridad, que los muertos son tanto chavistas como opositores, y hasta te diría que hay muchos más chavistas, si no fuera por el resultado de las últimas elecciones. Porque está claro que es más fácil atracar a un pendejo en la escalera del barrio que al doctor que va con su supercamioneta por la autopista. Y, entre nosotros, si lo piensas te darás cuenta que el problema no está en las armas sino en la tele. Decía mi viejo, que en paz descanse, “perro flaco sueña con cecina gorda”…y la cecina, para que enteres (yo tampoco lo sabía) es carne salada, curada o ahumada; quiero decir que demasiados carajitos quieren ser millonarios, y demasiadas carajitas quieren ser modelos para levantarse a los millonarios… Para mí un atracador es un estafador apurado: si lo que quiere es robar a la gente, que se prepare y se meta a banquero.
Pero lo que te vine a decir es lo siguiente: aquí no habrán nuevas elecciones ni resultados diferentes. Por la sencilla razón que aquí no nos matamos sólo porque hay elecciones, y porque las elecciones se hacen con un sistema a prueba de la viveza de los partidos. Y como los partidos son tan vivos, ese sistema se ha vuelto más seguro que el sistema de cheques de cualquier banco.
No voy a ponerme a discutir política contigo, que si hubo o no hubo fraude, etc. que eso lo vengo escuchando desde antes de tener edad para votar; el movimiento se demuestra andando, y el fraude se demuestra demostrándolo. Lo que te quiero decir es que si todo el despelote que ustedes tienen montado llega a tener resultado, se va a formar una guerra, y como Venezuela es tan importante para muchos países, todos esos países van a meter su cuchara y el caldo se va a poner morado. Y es ahí a donde yo quería llegar, para decirte, de extremista a extremista, que tienes que estar seguro del futuro que quieres, y preguntarte si estás dispuesto a jugártela completa, no a perder o ganar, sino a perderlo todo, como yo lo estoy. Llevo años con ganas de romper el vidrio de la paz y hacer con ustedes pedagogía a tiros, pero me aguanto por disciplina y porque, mal que bien, en mi opinión, las cosas no andan tan mal que digamos, si las comparamos, por ejemplo, con todos los países del planeta…
Y de tu lado, todo nos demuestra que la oposición, desde la más republicana y democrática hasta la más extremista, han podido sobrevivir sin mayor daño hasta el presente, y aparte de la arrechera de calarte a los chavistas y su socialismo, podrías seguir sobreviviendo hasta llegar al gobierno mediante elecciones como casi, casi lo lograron el 14 de Abril. Pero, como decía mi viejo, que había sido minero en La Paragua: “casicasi no es diamante”. En cambio, si ustedes llegan al gobierno a la mala, nosotros simplemente no nos la vamos a calar, y te lo digo de pana, prefiero una bala caliente en la barriga que vivir comiendo la bala fría de un salario, como esclavo de los ricos. Y lo peor para ti, hasta los militares que no son extremistas, y me consta, están dispuestos a jugársela completa antes que se les pierda la Patria…salga sapo o salga rana, sea Ledezma o Capriles presidente.
Yo he escuchado a tu gente decir, “es mejor un fin horroroso que un horror sin fin”, y te pregunto si, aparte el discurso antichavista, anticomunista, anticubano, antiargentino, etc., ¿esta vaina que estamos viviendo es un horror? Tienes todo el derecho a pensar y sentir lo que te de la gana, pero también tienes la obligación, como combatiente de primera línea, de imaginar el Horror, con H mayúscula de hecatombe, en que esto se puede y se va a convertir cuando se acabe el alboroto y comience el tiroteo. Cuando los extremistas como nosotros obliguemos a todos a volverse extremistas a la fuerza. Si tienes ilusiones de promoción o de grandeza, olvídalo, no seremos grandes entre llamas: las llamas serán lo único grande y todos nuestros mundos estarán bajo la sombra roja del humo.
Eso era todo. Para que lo pienses y, ya seas estudiante o comerciante, malandro o “decente”, no tengas que preguntarte un día, entre las ruinas de tu Venezuela, de los sueños y lo amado ¿Qué monstruos he despertado? ¿Cómo me he despertado monstruo?

viernes, 26 de abril de 2013

¿Quién es el Gringo?


¿Quién es el Gringo?

26 Abr, 2013 | 1 Comentario
Timothy Hallett Tracy, alias Tim, alias El Gringo
Timothy Hallett Tracy, alias “Tim”, Alias “el Gringo”, según el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), este ciudadano de origen estadounidense, está vinculado con los hechos violentos acaecidos en el país, tanto antes y durante las elecciones del 7 de octubre del 2012, como las del 14 de abril de este año y días posteriores.
El Ministro de Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres, explicó en una rueda de prensa, que desde el año pasado se le viene haciendo seguimiento a este individuo y durante la campaña presidencial de este año se le denominó “Conexión Abril”.
Este agente del imperio norteamericano, entró al país haciéndose pasar por cineasta o documentalista, para hacer contacto con grupos de jóvenes de la ultraderecha fascista, financiar, dirigir las revueltas y de paso “filmarlas”.
Estas actividades tiene como fin derrocar al gobierno constitucional de Nicolás Maduro Moros, ya que por una parte las acciones de violencia estaban dirigidas a enfrentar a los venezolanos hasta logar una guerra civil, mientras las imágenes constituirían el factor mediático necesario para “decirle al mundo” las supuestas cosas horrendas que estaría haciendo el gobierno contra la oposición venezolana y así respaldar y justificar una intervención de los EEUU con la excusa de restablecer la “paz y el orden”. (Véase Libia)
Los venezolanos y venezolanas que, desde Miami (y otras latitudes), apoyaron esta operación sucia y sangrienta, ahora salen a victimizar a “Tim Tracy” (El Gringo) diciendo que sólo quería hacer un documental y ahora le están pidiendo al senado norteamericano que se pronuncie al respecto.
Sería estúpido pensar que un agente de la CIA iba a entrar al país con letrero de “I’m CIA” en el pecho. Por supuesto que debía entrar de forma encubierta y, en este caso, se utilizó a un “cineasta”.

jueves, 25 de abril de 2013

Venezuela, anatomía de una ofensiva golpista


Venezuela,  anatomía de una ofensiva golpista

                                                                    Por   Íñigo  Errejón

La victoria de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales del 14 de abril en Venezuela por poco más de 273.000 votos y 1,83 puntos de diferencia fue mucho más estrecha de lo esperado por propios y extraños, incluyendo a los electores que con independencia de sus preferencias declaraban en los sondeos sentirse seguros de su triunfo. El chavismo no sólo es la primera fuerza electoral, sino que sigue siendo la principal identidad política del país y más de la mitad de la población ha votado por un proyecto explícitamente socialista incluso en ausencia de su líder y catalizador y en un momento de dificultades económicas, pero lo cierto es que ha sufrido una muy importante merma en su apoyo con respecto a las elecciones presidenciales del 7 de octubre y las regionales del 14 de diciembre que no sólo se explica por el ligero aumento de la abstención, sino también por una fuga considerable hacia el candidato opositor. Sin duda, los resultados mostraron importantes cambios políticos y confrontaron al chavismo con la necesidad de un abierto y profundo ejercicio de autocrítica, que no obstante fue inmediatamente bloqueado por la ofensiva que desplegó la derecha desde esa misma noche. También en este caso, el análisis de los resultados será objeto de un próximo artículo.

El excandidato opositor Henrique Capriles tildó la misma noche del domingo a Maduro de “presidente ilegítimo”, desconoció los resultados, al Consejo Nacional Electoral y al sistema electoral venezolano pese a saber que está auditado permanentemente por todos los actores políticos y por misiones internacionales, y pese a saber que es el mismo con el que él ganó recientemente por dos puntos la gobernación del Estado Miranda, el que rigió las primarias opositoras de Febrero de 2011 y con el que la oposición derrotó al chavismo en el referéndum constitucional de 2007 por apenas unas decenas de miles de votos. Acto seguido, llamó a sus seguidores a la movilización contra el fraude, un viejo fantasma de la derecha venezolana, nunca demostrado pero que se convoca y obtiene eco internacional con facilidad, especialmente cuando gana por poco margen una opción permanentemente sospechosa que necesita victorias de dos dígitos para que le sean respetadas. El lunes 15 de abril, con secuelas que se extendieron por dos días más, el país vivió una ola de violencia contra partidarios de la fuerza política ganadora de las elecciones, contra instituciones públicas y misiones sociales y contra los miembros del Poder Electoral. Pese a que el oligopolio mediático español haya hablado de “incidentes” y “enfrentamientos” lo cierto es que las cifras no dejan lugar a dudas:  El resultado al momento de escribir estas líneas es de 10 personas asesinadas, todas ellas simpatizantes o militantes chavistas con nombres y apellidos hechos públicos por la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía General, 25 Centros de Diagnóstico Integral (ambulatorios que prestan atención médica universal y gratuita, a menudo con la colaboración de médicos cubanos) asaltados o quemados, tres sedes del Partido Socialista Unido de Venezuela incendiadas, numerosos ataques a edificios públicos, de misiones sociales o viviendas de dirigentes bolivarianos.

Es preciso entender políticamente esta oleada. Se trató de una ofensiva destinada a atemorizar, disgregar y paralizar a las bases populares del chavismo e instaurar en el país una situación de ingobernabilidad y desorden que abriese la puerta a una salida “negociada” que pasase por encima de la voluntad expresada en las urnas. Es en ese sentido que se puede hablar de una ofensiva con rasgos golpistas. La oposición, animada por su crecimiento electoral y espoleada tanto por los sectores que financiaron su campaña como por la derecha que hoy comanda sus filas, se lanzó a un movimiento desestabilizador cuyo objetivo no era conquistar el Estado pero sí abrir la cuestión del poder político más allá de las elecciones.  
Interpretó, erróneamente, que tenía en frente a un Gobierno débil y con apoyo popular desorganizado y en retirada tras la muerte de Chávez, y que estaba ante una posibilidad abierta para infligir una derrota política severa que hiciese imposible la continuación del poder que ha conducido por 14 años el proceso de cambio en el país signado por el protagonismo de los sectores populares.
Sin embargo, esta ofensiva fracasó en sus objetivos principales. La prudencia en la gestión política de las protestas y la disciplina de los sectores populares más  combativos  evitaron  tanto  imágenes  de  represión  como enfrentamientos generalizados con las bandas de la derecha que habrían alimentado y confirmado el relato de “un país partido en dos y necesitado de una solución intermedia”,  que se impusiese a los resultados democráticos del 14 de abril y su atribución de legitimidad política para el nuevo Gobierno.
Al mismo tiempo,  a la ofensiva golpista le fallaron dos ingredientes fundamentales:  por una parte,  las fuerzas armadas,  pese a los llamados reiterados que recibieron desde la dirigencia opositora para hacer algún movimiento que forzase al Gobierno  y  a la institucionalidad,  a transigir,  se mantuvieron leales sin fisuras a la Constitución y la democracia, demostrando así que ya no son las mismas de las cuales salieron  quienes participaron del Golpe de Estado que el 11 de abril de 2002  -en el que participó el entonces Alcalde de Baruta Henrique Capriles,  asaltando una embajada,  por lo que cumplió pena de prisión-  impuso por menos de 72 horas al presidente de la Patronal Fedecámaras,  hasta que los militares leales  y  el pueblo pobre restauraron a Hugo Chávez.  Por otro lado,  el escenario geopolítico regional se ha transformado gracias a la integración política latinoamericana,  y  deja poco espacio para maniobras que busquen aislar a un Gobierno democrático.
Como en el intento fallido de “golpe cívico-prefectural” de la derecha regionalista boliviana en septiembre de 2008,  la intervención de UNASUR volvió a ser decisiva.  La cumbre celebrada en Lima el 18 de abril específicamente para la cuestión selló un sólido apoyo de todos los gobiernos de la región, que terminó por precipitar el reconocimiento internacional de los que hasta entonces se habían movido en una ambigüedad más o menos calculada, incluyendo en primer lugar al Ejecutivo español.  A estas horas, tan sólo el Departamento de Estado norteamericano se mantiene en la línea de no reconocimiento que la iniciativa opositora requería.
La oposición para entonces ya había leído que se estrechaba su horizonte y había comenzado a corregir su estrategia.  El martes 17,  tras la noche de violencia de los grupos de la derecha,  Henrique Capriles  desconvocó la marcha del día siguiente,  a la que el Gobierno ya había prohibido llegar a la sede del Consejo Nacional Electoral en el centro de Caracas,  muy cercana al Palacio de Miraflores.  En los días posteriores acentuó su llamado a sus seguidores a la “disciplina”,  reconociendo implícitamente de dónde provenían los ataques,  y  se concentró en la exigencia de un recuento de votos mientras sus medios de comunicación,  ampliamente mayoritarios, invisibilizaban los asesinatos  y  los incendios,  y  se afanaban en construir evidencias de “enfrentamientos” que alimentasen el discurso de “un país dividido”  y diluyesen la responsabilidad y el carácter eminentemente político de la intentona de desestabilización.  Consciente de que la subida en apoyo electoral se había debido a su discurso moderado  -“progresista”, como sus asesores le insistían, para tapar la militancia derechista del candidato y ajustarse al desplazamiento del eje de gravedad de la política venezolana hacia la izquierda-  y sus guiños simbólicos al chavismo,  la oposición trató de minimizar el desgaste político por la violencia desatada,  que tuvo un considerable impacto emocional  y  simbólico en no pocos de sus nuevos votantes,  tradicionalmente chavistas.
Por decirlo utilizando la metáfora militar de Antonio Gramsci, la dirigencia opositora se replegaba de su iniciativa de  “guerra de movimientos”  sobre el Estado venezolano,  renunciaba a una victoria rápida  y  “por asalto”,  y  se preparaba para una “guerra de posiciones” a la ofensiva,  confiando en poder acorralar al Gobierno,  empañando su legitimidad de origen por medio de las denuncias sobre supuestas irregularidades y hostigando desde el primer día su legitimidad de ejercicio buscando capitalizar todo el descontento con los fallos de gestión.  Para esta apuesta le es fundamental mantener abierta la polémica sobre el proceso electoral el mayor tiempo posible.  La reclamación de un “recuento” no debe ser entendida aquí como un objetivo en sí mismo sino como un “medio” para sostener la presión internacional,  la tensión política  y  una imagen de interinidad del Gobierno que le dificulte tomar decisiones.  Por eso las quejas no se registraron en el Consejo Nacional Electoral hasta el miércoles  -tras 48 horas de protestas y ataques-,  y  no incluyen una impugnación de los resultados ni solicitud de recuento,  que se tendría que registrar en el Tribunal Supremo de Justicia.  Por eso una vez que el CNE se pronunció a favor de una auditoría del  46 %  de las mesas que complemente al  54 %  ya realizado  y  establecido por ley,  la respuesta opositora ha sido volver a elevar las peticiones.
Es claro que,  en esa estrategia,  la oposición trabaja con la vista puesta en el planteamiento  -contemplado en la Constitución bolivariana-  de  un referéndum revocatorio a Nicolás Maduro en 2016,  ecuador de su mandato. Hasta entonces,  si consigue poner a Capriles  a  salvo del desgaste de la violencia desatada,  tratará de construirlo como referente internacional que devuelva la confianza a sus grandes financiadores de que es posible derrotar democráticamente al chavismo,  y como catalizador nacional de una nueva mayoría definida muy vagamente  tan sólo en términos de rechazo.
Sin embargo una cosa es “amontonar” descontento  o  quejas,  y  otra muy diferente edificar con ellos un proyecto alternativo de país.  La oposición está lejos de exhibir uno,  por eso se mueve en el campo político definido por el chavismo tratando de parecer una garantía de  “lo mismo pero mejor”, limitándose a señalar fallos  y  confiando en que eso le baste para articular una mayoría que una a quienes no quieren un cambio de modelo pero están insatisfechos con algunas situaciones cotidianas  (inflación,  eficacia en la prestación de servicios públicos,  seguridad),  con su suelo tradicional de la reacción ultraconservadora contra la revolución bolivariana  y  la centralidad plebeya en la política nacional.  A estas dificultades hay que añadirle la de mantener la iniciativa política con una correlación institucional de fuerzas muy desfavorable  y  moviéndose dentro de la cultura política definida por el adversario.
Por su parte,  el gobierno del  “primer presidente chavista”  y  el proceso de cambio en general,  tienen ante sí retos cruciales.  El  nuevo  gabinete nombrado parece derivarse de esta misma lectura.  El líder bolivariano demostró hasta qué punto la mística es un factor crucial de poder político. Hoy esa mística debe ser renovada con un nuevo impulso en el proceso revolucionario,  con la participación popular más amplia,  con un diálogo abierto  y  franco que vuelva a conectar con los sectores hoy alejados,  teniendo en cuenta que éstos siguen,  en lo fundamental,  pensando  y  definiendo sus actitudes  y  prioridades políticas dentro la gramática,  los valores  y  el campo simbólico,  sedimentado ya por el chavismo como “sentido común de época”.  La tarea es por tanto repolitizar  y  repolarizar el escenario,  suscitar las pasiones  y  la energía política imprescindibles en los procesos marcados por el protagonismo de masas en el Estado.  Esto sólo es posible con la audacia que el proceso venezolano ha demostrado en todos los momentos en los que a una situación de impasse o de acoso ha respondido con un salto adelante y una nueva generación de ilusión popular.
Al mismo tiempo,  14 años de transformación social  y  cultural,  inclusión  y redistribución,  han elevado sustancialmente las expectativas y anhelos de los venezolanos tradicionalmente invisibles,  lo cual es una buena noticia que paradójicamente aumenta las demandas  o  inputs que debe atender el Ejecutivo de Maduro,  esta vez sin el pararrayos de la identificación afectiva con Chávez.  Ese vacío deberá ser llenado con políticas públicas que,  en paralelo a satisfacer las principales demandas sociales,  apunten a profundizar la transformación social  y  estatal en un sentido socialista:  es decir,  hacia la democratización del poder,  no sólo del político.  Se trata de imitar,  pero en sentido contrario,  cómo el neoliberalismo operó en Estados Unidos  y  gran parte de Europa una auténtica revolución social conservadora relativamente irreversible  -sabiendo que esto es siempre un imposible en política-  ante los cambios electorales,  fundante de un orden hegemónico, de un tipo de Estado  y  una cultura que resistían incluso a las victorias temporales de sus adversarios,  por otro lado profundamente transformados para adaptarse al nuevo escenario.

Íñigo Errejón  es Doctor  e  investigador en Ciencias Políticas
Universidad Complutense de Madrid.  Miembro de la Fundación CEPS