Mostrando entradas con la etiqueta C.Ch..Carola Chávez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta C.Ch..Carola Chávez. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de marzo de 2012

El Agua de la Oposición...

La oposición pasada por agua

by Carola Chávez


La MUD hace aguas. Su candidato, ese que aglutinaría a todos los sectores de la sociedad. Ese que pondría al chavismo en jaque, la joven promesa, el futuro que mira el pasado, el vendedor de progreso -porque nada es gratis en la vida-, el salvador de la gente decente y pensante, se diluye en su propia salsa inodora, incolora, insípida... aguada, pues…
Se vende como chocolate dulcito, como fingido jugador de basket en canchas de barrios, como víctima de su propio tiroteo, como piropeador atorrante de esos que parecen pensar solo con el pene, como mal comediante, pésimo orador que libra una batalla siempre perdida, de largos silencios entre frase y frase, -¡Virgen Dorada de la plaza Altamira ilumínalo!- inevitable metedor de patas que hace a la MUD añorar “los cantos de ballena” de Manuel Rosales. Todo esto mientras trata de pasar agachado, “calladito te ves más bonito”, “sin confrontar”, porque la realidad aplasta, el pasado reciente condena, y la cabecita no da.
Zozobra la MUD y crea zozobra. Otra torpeza que pagará caro.
“El agua, mis globotizados amigos, está podrida como podrido está el gobierno”. Todita, en todos lados, contaminada de un solo golpe, a pesar de que, según la ONU, nuestro país alcanzó la meta del milenio con respecto a lo que los periodistas prefieren llamar ”el vital líquido”. Pues el vital líquido en Venezuela es mortal, culpechavez, además. Y así no más, porque lo digo yo y esta boca es mía y en esta férrea dictadura hay libertad de expresión.
Ni una prueba, solo los mismo expertos en catástrofes que nunca cuajan, asegurándonos desde la pantalla que el agua está envenenada, pero solo el agua que llega a su casa, señora que llora aterrada, nunca el agua con que se fabrican la Pepsi y la CocaCola, ni el agua con la que se lavan las lechugas del Mc Donald’s, -si es que las lavan.- Sufra usted señora, más no deje de comprar nuestros productos patrocinantes.
La oposición se hunde y en su desespero buscará hundirlo todo. Los límites de lo aceptable ya están siendo llevados a lo grotesco, lo inhumano, buscando, desesperadamente la reacción del ofendido, la sanción de la ley, para jugar a ser víctimas de un régimen que no les deja ejercer su racismo, ni comparar a los pobres con insectos, monos o perros, ni incitar a la violencia, al magnicidio... un régimen que atenta contra su libertad defender privilegios de pocos pisoteando derechos todos.
Dicen que el humor se hace contra el poder y, hechos los locos, limitan el poder a lo político. Hoy escupen su odio, que no da risa, porque el poder está en manos de las mayorías siempre excluidas, precisamente, por otro poder más grande, el económico, al que estos humoristas, por no morder la mano que los alimenta, jamás se atreverán a tocar.
Y esto apenas empieza...

domingo, 4 de marzo de 2012

Lo que piensa la gente pensante...

Lo que la gente pensante piensa

 
Suelo recibir mensajes recurrentes, decentes y pensantes de este país. Se trata de un caletre venenoso, con pretensiones de argumento, con el que muchos opositores justifican lo que, más que una postura política, parece ser un auto atentado.
El estilo delata a sus autores como muy clase media; muy cara común; de esos que, a falta de Louis Vuitton, vociferan su antichavismo a modo de símbolo de status, y en un alarde de arrogante ignorancia muestran el odio que, a gritos o en silencio cómplice, supura la oposición venezolana.
En un ataque de incontinencia, se desbocan con una perorata llena de generalidades sin fundamentos: “Los articulistas deberían ser ecuánimes, no dejarse llevar por las emociones, quizás no haya un gobierno más ineficiente y corrupto que éste.” -Y yo me pregunto si estas personas sufren de amnesia o de simple ignorancia, mientras sigo leyendo lo que repiten como loros- Ha dilapidado un billón de dólares en 13 años creando misiones que lo que generan es miseria porque al venezolano lastimosamente no le gusta trabajar.” -Y es que, invariablemente, la gente decente y pensante de este país, a la hora de descalificar, se refiere a los venezolanos en tercera persona, así, como si esto los alejara de esa chusma fea y fo.-
Y en un grotesco derroche filosófico me escupen en la cara uno de los pilares del ¿pensamiento? opositor, la anestesia para la conciencia del explotador -si es que tal cosa existe-, la gasolina del explotado con aspiraciones a explotar: Los pobres son culpables de su propia miseria: “La pobreza no es la falta de bienes materiales, es la ineficiencia mental del individuo para crear bienestar, es irresponsabilidad, usted no se da cuenta de que los pájaros hacen su nido para procrearse? por qué el hombre no hace igual?sino que se llena de hijos sin tener techo, eso es irresponsabilidad.” -La superficialidad argumentativa de la gente decente y pensante permite el simplismo de comparar nidos y pajaritos con seres humanos aplastados por las leyes del mercado. Visto lo visto, no me cuesta imaginarlos justificando lo injustificable con una encogida de hombros y un “Por eso es que los matan”.
Por no dejar nada en el tintero añaden cosas como esta: “…no producimos sino delincuentes y prostitutas…” -Olvidando esta vez conjugar en tercera persona, escupiendo para arriba, pues. Y es que su odio nace del desprecio a sí mismos.-
Y finalizan con triste intento de autoengaño, como si así se acercaran a los Machado, Zuloaga y Capriles, firmando con un nombre siempre común y corriente, de esos que nunca dejan entrar en el Caracas Country Club.
Leo, ya sin asombro, y estiro los brazos como quien se despereza, mientras me brota del alma un sabroso y convencido: ¡Soy chavista, carajo!

sábado, 11 de febrero de 2012

Test MUD para gente decente y pensante de este país

Test MUD para gente decente y pensante de este país

 

Pensando en usted, amigo amante de la libertad, el progreso, y los centros comerciales, y para evitar que algún chavista se colee en nuestras primarias y le de por votar por Pablo Medina, la MUD pone a su disposición este sencillo test que lo ayudará a confirmar, o no -¡líbrenos Dios!- si usted es digno de participa en esta gloriosa jornada cívica .
Respire hondo, conéctese con su odio interior y responda sí o no:
  • ¿Tiene usted sintonizado Globovisión en este momento?
  • ¿El tono de su celular es la musiquita de RCTV?… ¿Todavía?
  • ¿Sigue a la espera de que le vengan a quitar a sus hijos para adoctrinarlos?
  • ¿Se indigesta cada vez que ve un PDVAL?
  • ¿Prefiere ser tratado por un veterinario a ponerse en manos de un médico cubano?
  • ¿Cree y celebra las predicciones de Adriana Azzi y al año siguiente le vuelve a creer?
  • ¿Añora la voz de Marta Colomina acompañando sus colas matutinas?
  • ¿Cree en los gestos atormentados de Maricori?
  • ¿Se hizo pipí de la emoción cuando Arria amenazó a Petrodictador con llevarlo a La Haya?
  • ¿Mientras toma moccachino triple latte en el San Ignacio siente que el comunismo la está matando?
  • ¿Está usted convencido de que el CNE siempre hace trampa a menos que gane la  la oposición?
  • ¿Expropiar es robar?
  • ¿Los bombillos cubanos espían?
  • ¿Dejó de subir al Ávila desde que se llama Guaraira Repano?
  • ¿Viaja a la Guaira por la carretera vieja porque el viaducto no existe o se va a caer?
  • ¿Los pollos de Mercal son radioactivos?
  • ¿Quisiera un yerno como Ricardo Sánchez, Stalin González o Nixon Moreno?
  • ¿El único control de precios bueno es el que ponga al petróleo a siete dólares el barril?
  • ¿Los pobres son flojos?
  • ¿La forma de hacer una visita de cortesía a una embajada es saltando el muro?
  • ¿La Gente del Petróleo es buena gente?
  • ¿Reza a la Virgen Dorada de Altamira para que nos invadan los marines?
  • ¿Prefiere regalar el petróleo a los E.E.U.U antes que vendérselo a esos chinos comunistas?
  • ¿Los chavistas son brutos?
  • ¿No es no?
Si usted respondió afirmativamente a una o más preguntas, ¡felicitaciones!, usted es uno de nosotros: la gente decente y pensante de este país; así que ni lo piense, ¡vote ya!, por cualquiera, que da lo mismo, menos por Pablo Medina que nunca pagó.

domingo, 29 de enero de 2012

Horrible belleza, simple belleza





Durante dos semanas he venido siguiendo la noticia de una crisis sanitaria a nivel mundial, un problema casi exclusivamente femenino, un problema auto infligido. Una ilusión convertida en bomba de tiempo, tic, tac, tic, tac, sembrada, literalmente, en el pecho.
Millones de mujeres en todo el mundo optan por someterse a cirugías, con todos los riesgos que éstas implican, sin considerarlos siquiera. Mujeres anestesiadas, cortadas con la misma tijera, -perdón- bisturí, inflan tetas, aplanan vientres, redondean nalgas a extremos inverosímiles. Y el dolor no existe, lo único que existe son los resultados desbordando sus escotes.
Y son los años, las canas, las patas de gallo, los kilos de más, la imposible batalla, siempre perdida, contra la insatisfacción personal. Y la tele, las revistas, la dictadura de la moda, y “qué linda niñita, cuando tenga quince añitos y se opere la nariz, será igualita a su mamá.”
Entonces me encuentro con un crisis de salud en la que los implantes PIP son solo la punta del pezón. Se trata de un problema de salud mental, una enfermedad social en la que los médicos juegan un papel importante y muy lucrativo como agentes de contagio.
Explicaba un cirujano que su misión es devolver el autoestima a los pacientes, y tendría razón, el Dr. Miss Venezuela, si no se estuviera refiriendo al autoestima de mujeres que no pueden vivir consigo mismas si sus tetas no son talla triple D. En este caso, el problema no es la talla del sostén sino la talla del cerebro, que más que a un cirujano necesita a un psiquiatra.
Sometidas al yugo de la belleza estandarizada y obligatoria, millones de mujeres, siempre inconformes, cuando no se matan de hambre comen con culpa; se ponen aquí, se quitan allá; estrangulan su cintura, atapuzan lo inatapuzable en un sostén y, como si no fuera suficiente, se calzan empinados instrumentos de tortura que les impiden caminar, pero que están de última moda… ¡Y ese horror es belleza!
Y está bien, todos somos libres de torturarnos o de no hacerlo, pero también somos libres de pensar por qué lo hacemos.
Mujeres del mundo: ¿Por qué lo hacemos?
Yo sé por qué no lo hago: Tengo cuarenta y siete años con todas sus consecuencias. Mi cuerpo es un mapa de mi vida: Mi pelo tan finito, tan poquito, tan canoso, tan Chávez como mi papá; una cicatriz pequeñita junto al ojo derecho dice que me caí de un triciclo; cerca, mis patas de gallo cuentan cuánto reí. Cachetes de chocolates, papadita post parto renuente a desalojar la parte baja de mi cara, igual que los kilos que se mudaron a mi cintura. Un par de tetas, que dejaron de ser respingonas, son las medallas de madre que llevo en el pecho, un vientre blando es el almohadón de mis niñas. Mi cuerpo es el mapa que recorre mi amor. La simple belleza de ser mujer.

sábado, 21 de enero de 2012

Viviremos y Venceremos...

Entre la vida y la muerte


Entre la vida y la muerte siempre escogemos la vida… ¿Verdad?. Pues no. Hay mentes aturdidas, globotizadas, enfocadas en preservar un mundo de cartón piedra, insípido, sintético, que se enchumba de realidad y se resquebraja, floreciendo en sus grietas suicidas prejuicios raciales, de clase, autoatentados para quienes no se ven a si mismos sino a través de una pantalla que les miente, que sustenta su adicción a la irrealidad de ser “distintos”, tirando más María Corina que a su propia vecina de quito piso de un edificio clase media de El Cafetal. Los militantes de la muerte.
Buenas personas -dentro de los estándares de sus juntas condominio- que ciegas de odio, tantas veces contra sí mismos, salivaron ante la posibilidad de ver estallar aquel tanquero contra Maracaibo; señoras que desde la orilla suplicaban llegara el fuego purificador y arrasara con todo, con ella misma, sí, y con los niños, madres, abuelos, con lo que que estuviera al alcance de esa muerte atroz, todo en nombre del fuera Chávez.
Gente, que a la voz de su amo, aplaude golpes de estado, invasiones, masacres, saqueos, linchamientos, fosas comunes, “seguridad democrática”, ¿Porque no te callas?,¡Viva el Rey! -grita desorbitado el nieto sudaka de un republicano, en nombre del orden, la democracia, las  barras y las estrellas, la M gigante, amarilla y grasienta, el sello de garantía del progreso y la civilización. Gente común y corriente, que cree dejar de serlo, suplicando a la Dorada Virgen de la Plaza Altamira un “Venga a nos la OTAN”.
Militantes de la muerte que convierten el cáncer en castigo divino de un Dios depravado que solo puede existir en la cabeza de quien no tiene ni sesos ni alma. Y el duelo es pachanga, el dolor es placer y todo esto es “decencia y razón”.
Frente a tal locura, otros militamos por la vida, al lado del débil, del niño que ve llover plomo fundido sobre los sueños que no puede soñar, de los pueblos acosados por el tipo grande que patea el culo en el recreo y te quita la lonchera desde que el mundo es mundo y te callas; porque somos de esos pueblos y defendemos el derecho a nuestra merienda, a nuestros recursos, a nuestro futuro.
Y agarramos la lonchera, la abrimos, repartimos lo que tiene dentro, y hay educación, libros, lectores, ideas, y eso jode, sin que sepa bien por qué, a la señora de La Urbina que solo lee Vanidades; la jode tanto como la arruga perenne en su entrecejo. Y hay módulos de salud, superando problemas, sí, salvando vidas, y hay trabajo, esperanza y alegría… Eso es lo que más jode a los militantes de la muerte: La alegría.
Entonces, en nombre de la decencia que no tienen, hablan de reconciliación, de diálogo -de sordos-, de consenso, nebuloso término medio que, entre la vida y la muerte, solo puede ser agonía.