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sábado, 12 de octubre de 2013

Las Tareas Revolucionarias.

LatinPress.9.  12 – 18/ octubre 2013. Venezuela. Luís Britto García: Las Tareas Revolucionarias.
Si, según señala Manuel Sutherland, el sector estatal genera el 97% de las divisas que ingresan, y el sector privado  sólo exporta para ingresar un magro 3% de ellas, la Guerra Económica del sector privado contra el gobierno podría forzar a éste a no seguir transfiriéndole magnitudes como  los 317.092 millones de dólares preferenciales  traspasados entre 2003 y 2012.
DE LA ULTRADERECHA
Hace una década escribí que en su desesperación por recuperar un poder que no supo merecer ni conservar, la ultraderecha es el motor fundamental de los avances revolucionarios.
Con  ilimitada voracidad, la reacción impuso en América Latina y el Caribe Paquetes del Fondo Monetario, contra los cuales se rebelaron movimientos sociales que instauraron gobiernos progresistas, los que  controlaron  las empresas explotadoras de recursos naturales
La ultraderecha patronal de Fedecámaras implicó al sector reaccionario del ejército en un golpe de Estado cuyo fracaso permitió el saneamiento de la oficialidad.
La reacción impulsó asimismo a la Nómina Mayor de Petróleos de Venezuela a sabotearla y abandonar el trabajo por tres meses, logrando así  entregar la empresa a los progresistas.
La reacción usó y abusó de tal forma de unos medios convertidos en actores políticos, que forzó al campo revolucionario a empezar a controlarlos mediante la Ley Resorte, y a crear un significativo sector de medios de servicio público, comunitarios y alternativos.
La sumisión de la ultraderecha a Cortes de Arbitraje Internacional tales como el CIADI que siempre favorecen a las transnacionales y condenan a los países en desarrollo forzó a Venezuela a retirarse de esas trampas cazabobos.
A fuerza de abusar de demandas temerarias ante la prejuiciada Corte Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA, la reacción también logró  que Venezuela se retirara de ese tribunal de linchamiento. 
Derrotada en lo político; desorientada en lo social, inexpresiva en el cultural, la ultraderecha se empecina en forzar  los cambios revolucionarios mediante la Guerra Económica. Por ejemplo, al estafar al Estado desfalcándole más de 20.000 millones de dólares al cambio preferencial, que sólo se aplicaron en importaciones ficticias, la reacción posibilita que el Estado repare el tambor rasgado de las reservas internacionales resarciéndose mediante la expropiación masiva de los chivos  que monopolizan las importaciones.
Si, según señala Manuel Sutherland, el sector estatal genera el 97% de las divisas que ingresan, y el sector privado  sólo exporta para ingresar un magro 3% de ellas, la Guerra Económica del sector privado contra el gobierno podría forzar a éste a no seguir transfiriéndole magnitudes como  los 317.092 millones de dólares preferenciales  traspasados entre 2003 y 2012.
Al inventar estafas y triquiñuelas para obtener cupos de divisas que no se destinan a la finalidad prefijada, la reacción ha sentado las bases para que se diseñen mecanismos de control efectivo sobre las remesas para familiares imaginarios en el extranjero, sobre los raspacupos que cobran para viajes fantasmas, sobre los espectáculos musicales rumbosos que obtienen fortunas para cubrir gastos inexistentes.
Al lograr del Estado  transferencias anuales  que rondan los 43.000 millones de dólares  preferenciales y provocar de tal manera un déficit fiscal que desencadenó  devaluación, especulación y desabastecimiento estratégico, la ultraderecha fuerza una Reforma Tributaria que imponga al gran capital tasas por encima del moderado  límite del 34% del ISRL.
Al morder la mano que la alimenta con dólares preferenciales, la reacción está empeñada en que el Estado dedique esas magnitudes a fomentar industrias productivas internas para el consumo básico.
Al convertir las importaciones fraudulentas en el mecanismo fundamental para exaccionar del Tesoro  las divisas que no puede producir mediante las exportaciones, la derecha pavimenta el camino para que el Estado asuma directamente la gestión de las importaciones.
La ultraderecha transnacional, que en virtud de  los Tratados contra la Doble Tributación se enriquece en Venezuela sin prácticamente tributar, gracias a su Guerra Económica puede lograr que denunciemos esos tratados y la obliguemos a pagar impuestos como todo el mundo.
La Guerra Económica de desangramiento por contrabando de extracción de gasolina y de alimentos subsidiados no  deja al Estado más opción que controlar eficazmente la frontera y de paso desarticular la infiltración paramilitar que suplanta al  hampa criolla, domina gran parte de la economía informal, compra empresas de transporte y políticos y asesina dirigentes sociales. 
Al perpetrar sabotajes como los de la refinería de Amuay, los cortes de electricidad y las interrupciones y asaltos del Metro, la reacción cruza la línea del terrorismo económico al terrorismo puro y simple y se autodefine como cuestión de orden público.
Con el atentado contra Eduardo Samán, director del Instituto Nacional para la Defensa de las Personas en el Acceso a Bienes y Servicios (INDEPABIS), la ultraderecha culmina su  tarea de advertir a las fuerzas progresistas que si no la vencen serán exterminadas. Colaboración especial para LatinPress®. LPs.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Revoluciones en democracia, democracias en revolución

1
Democracia: soberanía de la mayoría. Soberanía: poder máximo que no se somete a ningún otro. Contra estas definiciones la reacción ha tejido en todos los tiempos el infundio de que no es posible una revolución en democracia ni una democracia en revolución. Democracia sí, mientras no sea económica o social. Usted puede votar por el alcalde, pero no por el dueño del monopolio ni el magnate comunicacional. La mayoría puede decidir todo, salvo lo que la favorece. Si así lo hace, las fuerzas antidemocráticas ejercen la más brutal violencia en defensa de sus privilegios.
2
Así, toda Revolución sufre desde el primer instante el doble asedio de una contrarrevolución interna y otra externa cuyo objetivo es derrocar por la violencia al gobierno popular y restablecer el poder de la oligarquía. Si dichas tentativas no triunfan de inmediato, se prolongan en larga guerra económica de desgaste cuyo fin es arruinar la economía revolucionaria forzándola a priorizar la defensa militar y a endurecer la seguridad interna. La burguesa Revolución Británica padeció el embate combinado de los ejércitos de la monarquía y la intervención externa. La Revolución Francesa estuvo sometida al asalto de la Chouanerie interna y de sucesivas coaliciones europeas. La Revolución Bolchevique enfrentó la contrarrevolución interna del Ejército Blanco y de los Kulaks, la intervención externa de catorce potencias, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Igual agresión interna y externa combinada padecieron la Revolución Mexicana, la China y cuantas en el mundo han sido.
3
Este mecanismo funciona exactamente igual para América Latina y el Caribe. Reseñarlo requeriría volúmenes. Consideremos algunos ejemplos.
El Presidente democráticamente electo Jacobo Arbenz intenta expropiar algunas tierras de la United Fruit en Guatemala y es derrocado por una combinación de golpe militar e invasión mercenaria financiada por Estados Unidos.
El primer ministro Fidel Castro avanza reformas mayoritariamente apoyadas por el pueblo cubano. Sigue una invasión de mercenarios financiada, entrenada y apoyada por el gobierno de Estados Unidos; derrotada ésta, un bloqueo económico que dura hasta hoy.
El Presidente democráticamente electo Juan Bosch realiza moderadas reformas económicas en República Dominicana y es derrocado por una combinación de golpe militar e invasión del ejército de Estados Unidos.
El presidente democráticamente electo Joao Goulart decreta en Rio de Janeiro la expropiación de refinerías de petróleo privadas y de tierras privadas veinte kilómetros al borde de ríos, represas y vías de comunicación, y es derrocado por golpe militar que apoya Estados Unidos.
El Presidente democráticamente electo Salvador Allende nacionaliza la industria chilena del cobre, reconoce derechos fundamentales a los trabajadores y es derrocado y asesinado por un golpe militar planeado y apoyado por Estados Unidos.
El dirigente Omar Torrijos logra en 1977 los acuerdos Torrijos-Carter en virtud de los cuales el Canal de Panamá queda posteriormente bajo el control de los panameños, y fallece en misterioso e inoportuno accidente de aviación.
El Presidente democráticamente electo Daniel Ortega avanza moderadas reformas agrarias en Nicaragua y es sometido a bloqueo y a cotidiana invasión y sabotaje durante casi una década por “contras” entrenados, armados y financiados por Estados Unidos.
El Presidente democráticamente electo Hugo Chávez Frías intenta imponer 49 leyes de reforma de la economía y la sociedad venezolana, se niega a privatizar Petróleos de Venezuela, y es derrocado temporalmente por un golpe militar planeado y apoyado por Estados Unidos.
El Presidente democráticamente electo Evo Morales nacionaliza industrias de explotación de recursos naturales, y debe enfrentar la amenaza de secesión de la Media Luna apoyadas por las transnacionales y los movimientos étnicos.
El Presidente democráticamente electo Rafael Correa afianza la propiedad de Ecuador sobre sus recursos naturales, y es atacado por un golpe de Estado apoyado por Estados Unidos y por los movimientos étnicos de la Confederación Nacional de Nacionalidades Indígengas de Ecuador (CONAIE).
El Presidente democráticamente electo Manuel Zelaya se acerca al grupo de países del Alba, inicia moderadas reformas económicas y sociales en Honduras, y es depuesto por un golpe de Estado preparado y apoyado por Estados Unidos desde la base de Palmasola.
El Presidente democráticamente electo Fernando Lugo inicia moderadas reformas, y el Congreso lo depone con un golpe legislativo que dura apenas horas.
En todos los casos, sin excepción, la agresión fue precedida, acompañada y seguida por campañas mundiales de difamación mediática y activa injerencia de cortes y organismos internacionales en los asuntos internos del país víctima.
4
Intencionalmente repetimos la expresión “democráticamente electo” como letanía. El camino a la democracia está empedrado de malas intervenciones. Nunca fueron invadidas ni bloqueadas ni saboteadas dictaduras de derecha como las de Somoza en Nicaragua, Batista en Cuba, Pérez Jiménez en Venezuela, Rojas Pinilla en Colombia, Videla en Argentina, Castelo Branco en Brasil, Bordaberry en Uruguay o Pinochet en Chile, por sólo mencionar algunas. Un fatal destino pesa sobre todo gobierno democráticamente electo. Tampoco nadie molestó a demócratas conservadores neoliberales como Toledo en Perú, Frei en Chile o Calderón en México. Imperio y oligarquías golpean selectivamente a demócratas que intentan reformas económicas y sociales. La paradoja se configura así: la Revolución sólo puede acceder al poder por vía democrática, pero la reacción puede y debe aniquilarla en forma violenta en cuanto intente la menor reforma económica o social ¿A quien favorecen estas reglas que consagran una Democracia indefensa e inerme contra una reacción armada, coligada con el Imperio y dispuesta a todas las atrocidades a favor del privilegio?
5
La Democracia, poder de la mayoría, tiene derecho a todos los recursos para imponerse y mantenerse ¿En cuáles casos han resistido las democracias contra los asaltos autoritarios? En Cuba, la preparación y solidaridad popular ha disuadido todo posterior ataque. El voto popular devolvió el poder a los sandinistas en Nicaragua. En Venezuela, las masas inundaron las calles y repusieron en el poder al secuestrado Hugo Chávez Frías. Contundentes movilizaciones acompañadas de un referendo mantuvieron en el poder a Evo Morales contra el intento derechista de secesión de la Media Luna. En Ecuador, marejadas del pueblo mantuvieron en el poder a Rafael Correa. La primera defensa de la democracia social y económica está en la movilización popular dinámica y oportuna. Ésta se logra a través de la prédica y la práctica de la participación popular. Un gobierno bien intencionado pero respaldado sólo por una población reducida a la pasividad será fácilmente derrocado mediante las recetas clásicas de la agresión externa e interna, el bloqueo y la guerra económica.
6
Decía Maquiavelo que difícilmente será derrocado un Príncipe que arma a su pueblo, pues con tal gesto muestra que le tiene una confianza que será siempre correspondida. Las armas no son necesariamente fusiles y bayonetas. La educación, la justicia social, la organización, la participación política son las invencibles herramientas de la articulación de la voluntad popular. Son las armas sociales, que permiten o a veces hacen innecesario el uso de las convencionales.

lunes, 9 de septiembre de 2013

LA PAZ SEA CONTIGO

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1
En cuanto pisamos territorio del Islam escuchamos un solo saludo: Salam Haleikum; la Paz sea contigo. No se sabe lo que es la paz hasta que se la pierde. La adversidad es dura maestra. Aprendamos mejor del ejemplo. Ocupar una posición estratégica o poseer un recurso natural indispensable hace a cualquier país víctima de  intervención imperial. El  modo de vida de Venezuela es, como diría Carlos Monsivais, “la catástrofe diferida”. Si no puedes cambiar tu geografía,  prepara tu defensa.
 
2
México recibió con  brazos abiertos a los colonos estadounidenses que después le arrebatarían más de la mitad de su territorio; Bolivia nombró funcionarios en su cancillería a  brasileños con doble nacionalidad que terminarían por arrancarle un tercio del país; Palestina acogió con ternura a los israelíes que acabarían reduciéndola a la nada. Siria dejó infiltrar algún tiempo a los fundamentalistas y mercenarios que hoy masacran a su población civil. Venezuela debe tomar medidas contra la infiltración paramilitar. Para evitar la invasión violenta, hay que conjurar la pacífica.
 
3
Sadam Hussein había  mejorado las condiciones del pueblo iraquí hasta que el bloqueo estadounidense se lo impidió; Libia tenía el más alto nivel de desarrollo humano de África hasta que fue demolida a bombazos; Venezuela muestra el menor índice de desigualdad de América Latina y ha cumplido la mayoría de las metas del milenio. Una economía que utilice sus recursos naturales y su esfuerzo en beneficio del pueblo está en inminente peligro de intervención.
 
4
En tiempos de  imperialismo humanitario y genocidios filantrópicos, los imperios exterminan con fines caritativos. Afganistán fue invadido  por supuesta participación en lo que parece un autoatentado estadounidense. Irak fue destruido para impedirle usar armas de exterminio que jamás existieron. Libia fue incinerada para salvar manifestantes que según Telesur y la vigilancia satelital rusa y estadounidense jamás fueron atacados. Se pretende justificar la destrucción de Siria por un supuesto uso de armas químicas cuyas imágenes fueron colgadas en los medios antes de que alegadamente ocurriera. Adicionalmente, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia informa que el proyectil portador del gas no pertenece a las municiones estándar del Ejército sirio y sí al tipo de misiles fabricados en el norte de Siria por la brigada de Bashair al Nasr, y que las muestras del suelo y del obús presentan rastros de un agente  usado por los Estados occidentales para producir armas químicas, distinto del sarin (www.almanar.com). Venezuela es presentada como un poder maligno en las redes mundiales. Quien no pueda colocar su propia versión en los medios, será juzgado por los del enemigo. Los países que quieran resistir una invasión deben crear y manejar redes informativas propias.
 
 
5
La nefasta OEA legitimó, entre otras, las agresiones de Estados Unidos contra Guatemala y Cuba; el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca no se movilizó contra la agresión inglesa en Argentina. Nada consistente hicieron la Unión Africana o la Liga Árabe contra el genocidio en Libia. Las monarquías de la Liga del Golfo son los principales promotores de la agresión contra los sirios. La Liga Árabe expulsó a Siria. Ésta firmó el 2007 un TLC con Turquía, la cual le corresponde infiltrándole armas y mercenarios a la oposición. En su  doctrina militar, Estados Unidos se auto atribuye el derecho a guerras “preventivas” incluso contra la negativa de la comunidad internacional. El premio Nobel de la Paz Obama se empecina en desatar una guerra contra Siria sin asentimiento de Alemania ni de Inglaterra ni de la Otan ni  de la Liga Árabe ni del Consejo de Seguridad de la ONU ni del mismo Congreso estadounidense.
Organizaciones regionales firmes disuaden agresiones; organizaciones complacientes o manipuladas por el Imperio las legitiman; la decisión de asesinar al mundo corresponde a un solo hombre de una sola potencia.
 
6
Un país que no sepa movilizar apoyos internacionales será irremisiblemente atacado. Las potencias vieron con indiferencia que Hitler asaltara Checoeslovaquia. Cuando invadió Polonia, comprendieron que estaban en la mira; la URSS sólo lo entendió cuando a su vez fue invadida.  Libia fue destrozada sin que rusos y chinos hicieran más que vagos gestos. Siria no ha sido enteramente  fulminada porque Rusia y China  comprenden que Damasco es el primer adoquín de un camino que conduce a Moscú y a Beijing, con escala en Teherán. Por eso el ejército ruso está en alerta y la flota rusa del Mediterráneo ancla en el puerto sirio de Tartús. Por su parte, Egipto anuncia que no dejará navegar por el canal de Suez las naves  de italia, EEUU y Gran Bretaña en rumbo hacia Siria, y el ejército chino también envía un buque de guerra a dicho país.   Las grandes potencias sólo defienden a los agredidos cuando está en juego su supervivencia.
 
7
Inglaterra dominó la India valiéndose de las diferencias religiosas de sus pueblos y fomentándolas. Turquía sometió Egipto y el Medio Oriente aprovechándose de las rencillas internas de éstos. Los imperios interfieren  en los países del mundo islámico usando credo contra credo, secta contra secta, familia contra familia,  sunitas contra  shiitas, salafistas contra Hermanos Musulmanes. Una población irreconciliablemente dividida en religiones, sectas, castas, etnias o regiones puede ser movilizada en beneficio del Imperio. Venezuela es uno de los países del mundo con menos contrastes culturales: trabajemos para seguirla integrando. Debemos respetar las diferencias culturales, no inventarlas ni fomentarlas.
 
8
El humanitarismo lleva al pacifismo: la supervivencia, al derecho a la defensa. Siria ha resistido en parte porque dispone de un ejército numeroso y aguerrido, entrenado y pertrechado en otros tiempos por los soviéticos, y de una aviación moderna y eficaz que le permite dominar el territorio. El pueblo desarmado, siempre será masacrado.  Venezuela debe examinar la hipótesis de un conflicto mayor. La paz sea contigo…  mientras sepas defenderte.